El príncipe Enrique dijo el martes que su madre, la difunta princesa Diana, estaría orgullosa del trabajo que realiza con su regimiento para reconstruir una escuela para niños discapacitados en Lesotho, un país africano sumido en la pobreza.
El príncipe habló en el Centro Thuso en una aldea de Maseru, la capital.
Enrique dijo que empujó carretillas, cavó zanjas y transpiró abundantemente, ya que "éstaría mal que el patrocinador de la obra de caridad no interviniera".
El hijo menor de Diana y el príncipe Carlos se encuentra con su regimiento de caballería para ayudar en proyectos administrados por Sentebale, el organismo de ayuda creado en memoria de su madre juntamente con el príncipe Sessio de Lesotho.
mzr