Alemania clasificó de manera automática por ser el país sede del Copa del Mundial 2006. Debido a que no tiene actividad de eliminatoria, partidos amistosos y dos torneos han permitido observar el nivel de este equipo.
Pese a que perdió la final de la copa del Mundo Japón-Corea 2002 ante Brasil, Rudi Völler fue confirmado como estratega para preparar a la selección que sería la anfitriona de la próxima justa mundialista.
Sin embargo, la gran prueba que Alemania enfrentaría previo al gran compromiso, sería la Eurocopa de Portugal 2004, donde el equipo bajo su nivel y quedó eliminado en la primera fase del campeonato. Esto produjo la salida del histórico jugador como director técnico.
Otra leyenda del futbol alemán tomaría la estafeta, Jürgen Klinsmann, quien tendría su prueba de fuego en la Copa Confederaciones, donde con una selección renovada sería el anfitrión del torneo premundialista.
Sin embargo, dejó muchas dudas, si bien ganó los partidos con selecciones de menor jerarquía como Túnez, Australia y México, cuando enfrentó a Argentina sólo pudo empatar, y en las semifinales sucumbió nuevamente ante su gran rival Brasil. Terminó en el tercer puesto.
El nivel de la selección alemana en el mundial es una incógnita, sin embargo, la historia de su futbol y la condición de local, hacen que parta como clara favorita.