manuel.lombera@eluniversal.com.mxLa generación de maíces comerciales genéticamente modificados en México es una solución para enfrentar la crisis alimentaria en nuestro país, afirmó Carlos Salazar, secretario general de la Confederación Nacional de Productores Agrícolas de Maíz.
Desde su punto de vista, esta crisis es un problema de producción, no de precios. “El objetivo de una medida anticrisis debe ser garantizar el abasto. Hubiéramos querido que el Presidente autorizara las pruebas experimentales para cosechar maíz genéticamente modificado”, dijo Salazar en relación con las Acciones en Apoyo a la Economía Familiar anunciadas por el jefe del Ejecutivo la semana pasada.
En conferencia de prensa, Carlos Salazar abogó por iniciar una fase experimental de cosecha de maíz transgénico que dure cuatro años, periodo suficiente para iniciar la fase comercial.
Para el ciclo agrícola otoño-invierno 2007-2008, que se cosechó en mayo, se anunció la producción de 6 millones de toneladas de maíz blanco en Sinaloa. Sin embargo, “podemos llegar a 50 millones de toneladas de producción de maíz (blanco o amarillo)”, aseguró.
Así, Salazar apuntó que las medidas propuestas por el presidente Calderón son inadecuadas y que la información que recibe de sus asesores es incorrecta.
Dijo que la liberación de aranceles para importar maíz de cualquier parte del mundo “no tiene efecto”, pues más de 80% del maíz amarillo que importa nuestro país proviene de Estados Unidos, grano que en su mayoría es transgénico.
Actualmente el maíz importado de Estados Unidos no paga arancel bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El dirigente de la Confederación de Productores de Maíz señaló que los países que pudieran vender a México aplican impuestos a la exportación “porque primero están las necesidades de su pueblo”. Y calificó la apertura a la importación de granos como una medida neoliberal que no incentiva la produccióon nacional.
Salazar también criticó la eliminación de impuestos a la importación de fertilizantes anunciada por Calderón, pues este mercado está liberalizado desde 2005.