![]() |
![]() |
![]() |
| |||||||||||
| Una baja en tarifas provocará mayores subsidios El titular de la Secretaría de Energía estima que por cada punto que baje el precio de la tarifa doméstica de electricidad, el subsidio que otorga el gobierno a los usuarios aumentará cerca de mil 400 millones de pesos, lo que podría limitar el presupuesto federal y afectaría a otros sectores
NOÉ CRUZ SERRANO R educir el precio de electricidad representa un duro golpe para las finanzas públicas, aseguró el secretario de Energía, Fernando Canales Clariond. Dijo que por cada punto porcentual que baje el precio de la tarifa doméstica -que es donde se concentra el mayor monto de transferencias federales-, el subsidio aumentaría hasta mil 400 millones de pesos. "Es una medida popularísima y todos quisiéramos que efectivamente bajaran, pero ello significa elevar los subsidios, que ya de por sí son enormes, y es dinero que tendría que salir de algún lado, de alguna parte; de la Tesorería, de los impuestos y al final lo vamos a pagar todos", aseguró. En un foro organizado por EL UNIVERSAL, el funcionario acompañado de los subsecretarios de Hidrocarburos y de Planeación Energética, Héctor Moreira y Alejandro Dieck, respectivamente, consideró que es incongruente destinar recursos a subsidios de la energía en lugar de utilizarlos en las comunicaciones, en salud, en vivienda o en otros rubros sociales. De acuerdo con los estados financieros de Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), al 31 de diciembre de 2005, el monto de los subsidios destinados para compensar tarifas deficitarias ascendió a 91 mil 473 millones de pesos y aún así, sólo 9 de las 25 tarifas que existen en el país cubren su costo de producción, el resto siguen rezagadas. Distorsiones en la economía Al ser consultado sobre las propuesta de los candidatos a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador y Roberto Madrazo en torno a que si llegan a Los Pinos bajarán el precio de la energía eléctrica y las gasolinas, el titular de la Sener enfatizó: "Con ello se crearían serías distorsiones en la economía que tendríamos que pagar todos". "La política de precios la maneja la Secretaría de Hacienda con un criterio fiscal y si les ponemos precios más bajos, además de tener menos ingresos se distorsiona la economía, porque entonces la asignación de recursos se va a dar en función de precios y tarifas que no obedecen a la realidad del mercado", añadió. Por su parte, Héctor Moreira explicó que actualmente el subsidio al gas licuado de petróleo (LP) asciende a 70 mil millones de pesos, el de gasolinas a 160 mil millones para un total de 330 mil millones de pesos, sólo en estos dos tipos de combustibles. "Si vamos a bajar 25% su precio esto implicará un sacrificio fiscal de 80 mil millones de pesos y de dónde le vamos a cortar del lado de los egresos", se preguntó Moreira. Alejandro Dieck comentó que actualmente la gasolina en México es una de las más baratas del mundo. "Tiene un impuesto negativo (IEPS) porque está referenciada al mercado internacional y a pesar de los precios altos los mexicanos no hemos resentido el aumento". La Subdirección de Programación y Presupuestación y la Gerencia de Planeación y Programación de Pemex aseguran en su balance anual que "como consecuencia de los altos precios del crudo en 2005, se observaron menores pagos de IEPS e IVA por 65 mil 138 millones y 5 mil 923 millones de pesos, respectivamente. Complicado panorama En el foro al que asistieron funcionarios y colaboradores de esta casa editorial, el secretario de Energía atendió preguntas en torno a si el sector energético cerrará el sexenio con los peores números de su historia. El articulista Macario Schettino le expuso que Petróleos Mexicanos experimenta una caída de reservas petroleras, así como una declinación de yacimientos y un enorme endeudamiento. El titular de la Sener detalló que en esta administración el incremento en la reposición de reservas pasó de 17 a 57% y de continuar con un plan de inversiones agresivo -que será decisión de la siguiente administración-, en 2010 o 2011 se llegará a una tasa de 100%, es decir, cada barril de petróleo que se extraiga del subsuelo será compensado con otro de nuevos descubrimientos. En este contexto mencionó que la declinación del campo Cantarell -de donde proviene 60% del crudo mexicano-, lo cual es ya conocido, sucede en todos los pozos del mundo. El ciclo, dijo, es muy claro, pero se están abriendo otras posibilidades, recursos prospectivos en aguas profundas, "en donde ya estamos incursionando y que nos abre un océano de posibilidades, y Chicontepec, yacimiento que por su naturaleza presenta bajo rendimiento pero con margen suficiente para que la operación sea costeable desde el punto de vista económico". No obstante, aceptó que una de las preocupaciones es la situación financiera de Pemex, ya que del total de la factura bruta que obtiene la paraestatal anualmente, 62% va a parar al erario público, lo que hace de las finanzas públicas altamente dependientes del petróleo. La receta para esa situación es la reforma hacendaria, "lo intentamos pero no obtuvimos el consenso en el Congreso", añadió. "Pensamos que en esta Legislatura, antes del 1 de septiembre, podrían abrirse ventanas de posibilidad política cualquiera que sea el presidente electo porque el país lo necesita, más allá de Felipe Calderón, Roberto Madrazo o Andrés Manuel López Obrador", aseguró el funcionario. Pasivos laborales, el reto Canales Clariond señaló que otro de los problemas que más preocupa al presidente Vicente Fox es el pasivo laboral de las empresas del sector energético. "El Presidente nos invitó a cenar la semana pasada al secretario del Trabajo, al director de Luz y Fuerza y al líder del Sindicato Mexicano de Electricistas", reveló. El tema fundamental era reconocer la comprensión y el esfuerzo de llevar a cabo revisiones contractuales sin mayores incidentes, sin huelga. "Después de la reunión llegamos a la conclusión de que tenemos un problema muy serio, insostenible, porque hay trabajadores jubilados que duran más jubilados que en su vida activa". Ello ha ocasionado que el régimen de pensiones de los sindicatos sea excesivamente generoso. De acuerdo con la Gerencia de Control Presupuestal de la Paraestatal, al 31 de diciembre del 2005 la plantilla de personal jubilado de la petrolera ascendió a 63 mil 836 personas. Ese nivel resulta altísimo para una compañía que emplea a 145 mil 427 trabajadores activos, entre empleados de confianza, sindicalizados y transitorios o eventuales en sus cuatro filiales (Exploración y Producción, Refinación, Gas y Petroquímica y Petroquímica), así como en el corporativo, es decir, oficinas y edificios centrales. Para la petrolera, el costo del pasivo laboral asciende ya a 33 mil 200 de millones de dólares. En CFE, según el Informe de Autoevaluación del segundo semestre del 2005, el número de pensionados o jubilados supera los 25 mil y el pasivo laboral alcanza los 17 mil millones de dólares. En LyFC los pensionados llegan ya a 20 mil 500 y le cuestan a la empresa casi 10 mil millones de dólares. Esta situación, explicó el secretario de Energía, implica negociaciones difíciles con los sindicatos. "Hemos evaluado dos opciones: una de ellas es la compra de los derechos laborales, porque es un derecho legítimo de propiedad y está previsto en la ley, indemnizándolos o jubilándolos". El problema radica, añadió, es que el flujo o costo que se ha calculado es altísimo y sería igual al subsidio de dos años. Y es que decirle a los trabajadores "renuncia generosamente a tus derechos, pues no, es inviable, es como decirles, regala tu casa". La segunda opción es sustituir o fusionar con CFE a la empresa, pero ello es complicado y requiere negociación con el sindicato. Siempre se prepara legal y físicamente la requisa en el eventual escenario de una huelga, pero tenemos preparado todo un operativo para no dejar sin luz al Distrito Federal. "Imagínense sin luz esta ciudad, no una semana, un solo día". Para dar este paso se requiere también una fuerza política y un respaldo ciudadano muy fuerte que ahora no existe, pero lo cierto es, explicó el funcionario, que en cualquier escenario y con cualquier candidato, quien gobierne el DF necesita saber que la subsistencia de las dos empresas no es factible". Canales Clariond fue claro también cuando reconoció que la gestión, las facultades o atribuciones del secretario de Energía están muy acotadas. "Por ejemplo los precios, los decide Hacienda, el monto de endeudamiento, las inversiones, no los decide el secretario de Energía, los decide el de Hacienda", agregó Canales Clariond.
|
|
El UNIVERSAL | Directorio | Contáctanos | Código de Ética | Avisos Legales | Mapa de sitio © 2006 Copyright El Universal, México. | ||