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| Sin salida, conflicto religioso |
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Dinorath Mota López
El Universal Martes 20 de diciembre de 2005 Estados, página 1 |
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Temen se agrave confrontación entre católicos y evangélicos en Valle del Mezquital
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SAN NICOLÁS, Municipio de Ixmiquilpan.- Los indígenas argumentan aquí que primero es la costumbre, pero en esta pequeña comunidad enclavada en el Valle del Mezquital y con apenas 3 mil pobladores, la costumbre se hizo ley. Desde agosto pasado, en esta población sólo se permite profesar la fe católica. Así, los actos de intolerancia religiosa emprendidos contra los indígenas Ñahñhús de la grey evangélica, no es algo nuevo. Desde 1940, los católicos iniciaron contra ellos una serie de persecuciones, en las que han prevalecido las amenazas de muerte y los desalojos. Guillermo Cano Hernández, representante de la Iglesia evangélica en San Nicolás, expresó que a cuatro meses de que se recrudeciera la persecución contra ellos, no se ha llegado a ninguna solución y se teme un enfrentamiento de mayores proporciones. "Sólo hace falta que alguien venga a encender la mecha para que ocurra una desgracia en contra nuestra", dijo. El resurgimiento de la intolerancia religiosa en el lugar se originó el pasado 19 de agosto, tras el fallecimiento del líder evangélico Ponciano Rodríguez Escamilla. El delegado de la comunidad, Pedro Beltrán Ibarra, negó a los familiares del hombre fallecido permiso para que fuera sepultado en el panteón local. Tras el rechazo a que difuntos no católicos sean sepultados en el cementerio local, vinieron también varios anuncios por parte de los católicos, como el desalojo de 36 familias evangélicas que no cumplen con sus contribuciones a la población -la cuota es de 200 pesos- y la negativa a que los evangélicos construyan un templo de oración. "En el nombre de Dios" Las nuevas políticas en San Nicolás en contra de los 250 evangélicos, fueron adoptadas el pasado 28 de agosto en una asamblea general, donde, "en el nombre de Dios", alrededor de mil 200 vecinos se juntaron para decidir el destino que tendrían niños, hombre, mujeres y ancianos no católicos. Empero, en la asamblea, se impuso la voz de tres habitantes que bajo el argumento de que los evangélicos no cumplen con las faenas ni pagan cuotas, no son bienvenidos en el pueblo. Estos actos de intolerancia hacia esta minoría evangélica en San Nicolás, provocaron la movilización de la Iglesia Evangélica a nivel nacional, mediante jornadas de oración y manifestaciones ante los gobiernos federal y estatal. Para Cano Hernández, los usos y costumbres que imperan en el Valle del Mezquital son parte fundamental de todo el problema, ya que la comunidad que es católica por herencia no acepta la llegada de nuevas iglesias y mucho menos que se construya un templo de oración como es su pretensión. Explicó que los evangélicos cuentan con todos los permisos correspondientes de las autoridades estatales y federales no sólo en su constitución como iglesia protestante, sino también para tener un lugar de culto. La incomodidad del delegado -argumentó- fue porque no se le solicitó permiso a él. Añadió que los evangélicos han sido tomados como "carne de cañón" por los católicos de San Nicolás, quienes desde 1940 los han utilizado para exigir beneficios personales y de la comunidad. En el 2001, se les suspendió el servicio de agua potable y energía eléctrica, por lo cual fue necesario que intervinieran la federación y el gobierno del estado de Hidalgo. En ese año, tras una serie de promesas para los católicos -les ofrecieron construirles obras de beneficio para la comunidad-, se firmó el documento "Respeto mutuo del 2001". En éste, el delegado en turno de San Nicolás, Heriberto Lugo, se comprometía a respetar las creencias de los evangélicos. La otra visión A cuatro años, el actual delegado, Pedro Beltrán, lamentó que el gobierno no haya cumplido con las obras y los "protestantes" se nieguen a cooperar para las fiestas religiosas. Pero la afrenta mayor para el pueblo católico es que las autoridades locales de San Nicolás, no han sido tomadas en cuenta para la construcción del templo evangélico. De esta manera, Beltrán Ibarra argumenta que "los pentecostales -evangélicos- no pueden construir el templo, ya que no se les dio permiso". Así, añadió: A mí no me importa de qué credo son, pero si ellos dan más dinero en su diezmo, por qué no pueden cooperar con la comunidad". En San Nicolás no hay conflicto, asegura el delegado. Prueba de ello es que "hace un par de semanas murió uno de ellos (Nemesio Rodríguez) y se le dejó sepultar en el panteón", pues sus familiares presentaron recibos de pago por concepto de contribuciones para el pueblo. Los católicos -agregó- sólo piden lo justo, que los evangélicos cooperen para la fiesta religiosa del santo patrono San Nicolás y para las obras de la comunidad, "y ¡claro! que no haya ningún templo". Sin embargo, ellos tienen muchas pretensiones. "Si no piden las perlas de la virgen es porque no creen en ella, y así no hay arreglo", ironiza Beltrán Ibarra.ironiza Beltrán Ibarra.
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