TIXKOKOB, Yuc.— Un avión bimotor de reacción, con matrícula de Estados Unidos y al parecer procedente de Colombia, se estrelló en una zona de breñales de este municipio, 25 kilómetros al oriente de Mérida, y dejó regados 132 bultos que contenían 3.2 toneladas de cocaína; no se confirmó la detención de sus tripulantes.Los restos del aparato y su carga fueron custodiados de inmediato por efectivos de la décima región militar y de la Agencia Federal de Investigación (AFI), sin que se proporcionara información oficial por parte de las autoridades civiles y militares.
Sin embargo, el presidente municipal de Tixkokob, Adolfo Calderón Sabido, aseguró tener informes de que los militares lograron detener a uno de los pilotos del aparato, del que sólo se obtuvo la matrícula N-987SA, sin establecer modelo ni fabricación.
El avión contaba con dos turbinas a reacción y tenía una capacidad para 24 pasajeros, así como para una carga de hasta seis toneladas.
Calderón Sabido relató que alrededor de las tres de la madrugada del lunes escucharon los estruendos de las turbinas de un avión que sobrevolaba sobre el municipio, por lo que dieron aviso a la Secretaría de Protección y Vialidad del estado.
Versiones
El alcalde añadió que también se escucharon los motores de helicópteros de gran tamaño, que luego se confirmó eran aparatos militares, con lo que se fortaleció la teoría de que el avión desconocido había sido detectado y era perseguido por el Ejército, lo que muy probablemente ocasionó que se estrellara.
Otra versión fue que luego que la nave tuvo una falla mecánica, sus tripulantes decidieron tirar combustible, por lo que estuvo sobrevolando por la zona hasta que se estrelló sobre un área poblada de breñales (arbustos chaparros).
Militares destacados en el lugar indicaron que la matrícula del avión es estadounidense, al parecer procedente de Colombia y con una carga de cocaína con destino al exclusivo balneario caribeño mexicano de Cancún, Quintana Roo.
Restos del aparato en 300 metros
El avión, azul y blanco con bandas rojas, se estrelló sobre una zona cubierta de breñales, cerca de varios pequeños ranchos ganaderos, y dejó una estela de unos 300 metros de largo con partes de su fuselaje, cabina, asientos y turbinas, pero sin rastro de sus ocupantes.
Entre los restos del avión, árboles y arbustos arrasados, los militares y agentes de la Agencia Federal de Investigación recogieron varias maletas y los 132 bultos cubiertos con bolsas plásticas negras en las que se encontraron 3.2 toneladas de cocaína.
Cercan lugar
En el lugar del accidente, a donde llegaron varios helicópteros del Ejército mexicano para custodiar la zona, Martín Madera, dueño del aledaño rancho San Francisco, dijo a EL UNIVERSAL que los militares le prohibieron entrar a su propiedad porque muchas partes del avión estaban ahí y eran sometidas a inspección.
Fuentes militares indicaron que fueron establecidos retenes en las carreteras que conectan a Yucatán con los estados vecinos de Campeche y Quintana Roo, para tratar de detectar a los ocupantes del aparato.