jose.parra@eluniversal.com.mxEl pleito laboral entre Cruz Azul y el zaguero de la Selección Nacional, Aarón Galindo, sigue en espera de una resolución, la cual se dará en un lapso no mayor a seis meses, y que dictaminará el Tribunal de Conciliación y Arbitraje.
Según el vicepresidente celeste, Víctor Garcés, sólo hay de dos. Si La Máquina gana el caso, “él simplemente se quedaría sin un millón 800 mil pesos que está demandando, que no lo devengó, y ahí se acaba el juicio. Y cuando él quiera venir a jugar a México tendrá que pagar los 400 mil pesos que le debe a Cruz Azul, porque los tomó para el contrato siguiente y no lo jugó, porque decidió irse a España…”.
Pero si Aarón decide no volver a jugar en nuestro país, “perdemos nuestros 400 mil pesos, no los recuperaremos nunca…”.
El directivo, quien trató directamente el asunto ante la FIFA, recordó cómo se dio, a partir del incidente de dopaje que registró el futbolista en la Copa Confederaciones 2005 y que a raíz de eso, el máximo organismo de futbol en el mundo optó por sancionarlo un año.
“A mí me gustaría que ustedes le preguntaran, ahora que anda por aquí, ¿por qué decidió demandar el pago de un salario al club Cruz Azul cuando él no tenía la posibilidad de jugar, porque estaba sancionado por la FIFA por un año? Porque dice la FIFA que cada afiliado es responsable de las sustancias que porte en su cuerpo”, argumentó Garcés.
Enseguida, agregó: “Estaban abiertas las puertas del club para que se preparara, porque teníamos la intención de contratarlo una vez concluido su periodo de sanción. Me gustaría mucho que le preguntaran, por qué decide cobrarle a Cruz Azul un salario que nunca devengó. Eso no lo entiendo”.