Algo falta a lo largo y ancho de los cuatro niveles de la Biblioteca Vasconcelos: la gente.El recinto que según cifras oficiales tuvo una inversión de mil 189 millones de pesos y se entregó a las nuevas autoridades culturales con 574 mil volúmenes, luce vacío, o al menos en su mayor parte habitado por los trabajadores de bata verde olivo que sacuden el polvo de la estantería colgante, revisan el área de computadoras o dejan pasar el tiempo sentados a ratos en las bancas o sillas situadas a lo largo de la planta baja.
A seis meses de su apertura al público en general (1 de junio), luego de su inauguración oficial el 16 de mayo, la biblioteca que nació con el sueño de ser un lugar de libros y lectores, ha sido visitada -según cifras oficiales- por medio millón de personas que en promedio está muy por debajo de los 4 millones y medio de usuarios que estiman recibir al año.
Mientras que la dirección de la biblioteca -encabezada por Jorge von Ziegler- refiere que son 3 mil visitantes diarios en promedio, los trabajadores del edificio -sin dar nombres- hablan de 2 mil. Sin embargo, los vigilantes a la entrada del recinto son menos optimistas: señalan que no pasan de mil. En un recorrido por este espacio, realizado por EL UNIVERSAL, se contabilizaron alrededor de 300 personas, hasta las 13 horas del pasado miércoles.
Los sábados, argumentan las autoridades, son los días de mayor afluencia, en especial porque se ofrecen funciones de teatro de títeres a los niños.
Con una superficie de 37 mil 692 metros cuadrados, la Vasconcelos parece enorme para el número de visitantes que asisten, quienes prefieren el servicio gratuito de las 750 computadoras conectadas a internet, como lo señaló una de las trabajadoras del recinto.
Esas secciones ubicadas en los diferentes niveles, son las más visitadas, al igual que el auditorio donde se ofrecen funciones de teatro de títeres a los niños; ni siquiera la cafetería, la sala infantil y juvenil, ni la sala de novedades editoriales y ciencia interactiva captan un amplio número de visitantes.