¿Se imaginan que de la noche a la mañana la Cámara de Diputados se transformara en teatro, la casa oficial en escuela de hotelería y el palacio de gobierno en museo de tecnología? Pues en Oaxaca esto es ya un proceso en marcha, un proyecto desmesurado y a todas luces sospechoso. Se hace necesario un recuento de hechos, sobre todo a raíz del escándalo que se ha vivido en las últimas semanas a raíz de la caída de un Laurel de la India y el daño irreversible de varios más.
Ni el responsable de las obras, por parte del gobierno estatal y municipal, Carlos Melgoza, ni el equipo de diseño conformado por el pintor Luis Zárate y el director del Jardín Etnobotánico, Alejandro de Ávila, han sido capaces de dar una respuesta coherente en cuanto a los hechos que derivaron en la caída del árbol centenario y al daño que otros sufrieron, así como la justificación para realizar una obra improvisada y onerosa en un estado que sigue siendo eminentemente rural y en el que los campesinos se encuentran totalmente en quiebra.
Gran parte de los ciudadanos piensa que los recursos que se invierten en la remodelación deberían aplicarse a resolver la crisis de agua que vive esta capital, la cual no cuenta con el líquido potable una tercera parte del año y las fugas de la red hidráulica desparraman 50 por ciento del agua que transportan.
El gobernador actual de Oaxaca tomó posesión en el Auditorio Guelaguetza, en diciembre del año pasado; la razón es que su programa de gobierno tenía como premisa un conjunto de obras que en poco tiempo derivaron en una serie de hechos que durante meses han sido la "botana" de la ciudadanía. De hecho, la Cámara de Diputados se instaló en el Teatro Álvaro Carrillo por que el viejo recinto se transformaría en el Teatro Juárez, y como el nuevo edificio no había sido concluido, lo más sencillo era hacer un trueque de vocaciones: la Cámara se transformaría en teatro y el teatro en Cámara.
¿Un teatro más? Cuando no se ha visto una programación capaz de aportar eventos interesantes a los dos grandes teatros de la ciudad, ni se cuenta con un movimiento teatral importante.
Las oficinas de Palacio Nacional y la Casa de Gobierno fueron vaciadas y el gobernador se fue a vivir a su casa y a despachar a un pueblo, es decir, el Poder Ejecutivo ya no se encuentra en la capital del estado. La casa oficial sería transformada en escuela de hotelería.
Con humor involuntario, el primer espectáculo que se realizó en la ex Cámara de Diputados fue una función de títeres, impulsada para reunir fondos para hacer un Museo Nacional del Títere que, se dijo en un primer momento, se instalaría en pleno palacio de gobierno. Ante el escándalo que la noticia suscitó, se cambió de plan: el palacio de gobierno sería en realidad un Museo de las Religiones.
Aunque se aseguró que se trataba de un proyecto muy serio y que la primera exposición sería de momias egipcias, hace un mes el proyecto definitivo se transfiguró en Museo de la Tecnología, en un estado donde 80 por ciento de la población no tiene teléfono en casa, donde las computadoras y hasta los refrigeradores son inexistentes en miles de hogares.
Hay que decir que uno de los programas más publicitados del gobernador Ulises Ruiz se llama Piso Firme, y consta de dotar de piso de cemento a no sé cuántos miles de hogares oaxaqueños que lo tienen de tierra.
El cambio de proyecto en tres meses revela la improvisación con que se están impulsando estas acciones, misma improvisación que llevó al colapso del zócalo. Ni el gobierno ni las constructoras ni los diseñadores han mostrado un solo estudio científico previo en torno de los árboles que iban a manipular, tampoco tienen un estudio geológico que les permita sustentar que al colocar adoquines que absorberán el agua no se les hundirá la catedral o se les caerá en un temblor al empantanar el subsuelo.
Tampoco se contaban con estudios arqueológicos serios para permitir la entrada de maquinaria pesada a levantar el piso, mucho menos tenían un permiso de impacto ambiental ni una licitación pública de la obra o un concurso que legitimara semejante reconfiguración de un espacio que es Patrimonio Cultural de la Humanidad y, sobre todo, centro simbólico de la vida de los oaxaqueños.
Recordemos que el simbolismo del lugar fue parte de los argumentos que el Cabildo Municipal adujo para negar el permiso a una franquicia de Mc Donald`s para instalarse en los portales de la misma plaza.
Así las cosas, la caída de un laurel derivó en discusiones aún más surrealistas: los diseñadores decían que a largo plazo los laureles de la india, por ser árboles foráneos, tenían que ser sustituidos por especies locales. Pero alguien, sin mandos responsables, los dañó a corto plazo y tiró uno. Resulta entonces que árboles que llevan sembrados en ese sitio desde antes que los encargados del proyecto nacieran, son algo así como árboles extranjeros o invasores. En esa lógica, pódese del himno nacional aquello de : "un laurel para ti de victoria".
Pero ni el pintor Luis Zárate ni el biólogo Alejandro de Ávila no han podido explicar por qué no advirtieron al gobierno o a las compañías constructoras del riesgo que representaba para los centenarios árboles levantar la plancha de concreto con palas mecánicas y cortar las raíces superficiales de los árboles.
El proyecto, pues, es una improvisación sin sustento legal, científico, económico e histórico.
La cercanía de estos "diseñadores" con Francisco Toledo ameritaría su deslinde público de Pro Oax, organización que en los últimos meses ha tenido importantes logros: a) La cancelación definitiva del proyecto carretero del Libramiento Norte, una lucha de 15 años por detener esa vialidad que atravesaría la última reserva ecológica de la ciudad de Oaxaca, es decir, el Parque Nacional Benito Juárez (por cierto, el único triunfo sobre este proyecto de transfromación de Oaxaca, pues el gobernador revivió el Libramiento Norte a los pocos días de su toma de poder); b) los permisos otorgados a las radios comunitarias de Oaxaca y otros lugares de México; c) el derribo de una monumental obra de cemento que se construía justo a un costado del Ex Convento de Cuilapam, y d) la inminente creación de una reserva comunitaria de jaguares en la sierra Norte. * Crítico de artes plásticas