En la isla circula un chiste cruel: "Aquí un dólar no sirve ni para
comprar un dólar", y es porque en las casas de cambio de la isla
(conocidas como Cadecas), cambiar la divisa estadounidense por moneda
cubana tiene un gravamen de 10%, es decir, en Cuba cada dólar vale 90
centavos.
Sin embargo, no falta el despistado que, por no haber cambiado a
tiempo dólares por euros, deberá apretarse el cinturón un 10% si quiere
que el dinero le alcance hasta el final de su estancia… como siempre,
no prever las cosas siempre tiene un precio, afortunadamente en Cuba es
módico…
"No dollar", dice en inglés rústico una cubana que vende
barquitos hechos con latas de cerveza Bucanero a un turista que quiere
regatear . El hombre sabe que su dinero no será bien recibido a menos
de que pague más de lo que cuesta aquel objeto, tampoco se salvará de
ir a la Cadeca por Pesos Intercambiables Cubanos (CUC).
Las Cadecas son muy peculiares, ubicadas estratégicamente a lo
largo de la isla, estos lugares parecen sucursales de las Naciones
Unidas en pleno Caribe, y es que la necesidad de hacerse de "chavitos"
(como le dicen los isleños al CUC) hace que en estos sitios haya más
personas que en los mismísimos controles de migración del aeropuerto.
En el interior las filas para llegar a la caja son largas y el bullicio
resulta todo un mosaico lingüístico: japonés, francés, español, inglés,
chino… Sin embargo, no todo es confusión, a la hora de llegar a la
caja, dependiente y turista se comunican el de los números y el dinero.
Dinero que viene de lejos
Entre todos los tipos de cambio extranjero, el euro es el rey,
tanto que en algunos establecimientos llegan a recibirlo cuando al
cliente se le ha acabado su dotación de moneda cubana, y es que el
hecho de que un euro cueste poco más que el CUC ahorra tiempo a la hora
de hacer las conversiones; es tan fácil como multiplicar por uno y
considerar unos centavos más o unos centavos menos (si las cuentas las
realiza un cubano, siempre serán unos centavos de más).
Las otras monedas no gozan de ese privilegio y deben ser
cambiadas por CUC. Ni siquiera el cada vez más poderoso "loonie" (dólar
canadiense) puede transitar con la libertad del euro, eso a pesar de
que Canadá es el principal emisor de turistas a Cuba.
No obstante, una gran ventaja es que, a diferencia de las casas de
cambio europeas, en las Cadecas sí se acepta el peso mexicano, lo que
nos ahorra unos cuantos centavos a la hora de realizar estas engorrosas
transacciones.
Más vale prevenir que encontrar que nos jugaron "cubano" con nuestro dinero.