Durante años nadie supo de la existencia de lo que hoy se conoce
como Caribe mexicano, hasta que surgió de entre la selva un paraíso
vacacional que hoy se posiciona como la capital del turismo
internacional del país.
Con Cancún vinieron carreteras, aeropuertos, puertos y se elevó la oferta turística del país a un nivel superior.
Inversionistas y operadoras turísticas internacionales pusieron los
ojos en este novedoso territorio al que anualmente visitan más de 3
millones de turistas nacionales e internacionales.
Los retos
A cuatro décadas de distancia, el principal reto que enfrenta, explica
Arturo Escaip, director de la OVC de Cancún, es difundir la renovación
que sufrió tras el huracán Wilma.
"Más que remodelación, Cancún luce hoy completamente nuevo". Incluso
señala que quienes tienen dos años de no visitarlo, seguramente "no lo
reconocerán".
Explica que con la fuerza del meteoro además de palmeras arrancadas y
edificios hechos añicos, el desastre propició una inversión estimada en
2 mil millones de dólares.
Lo que generó que muchos inmuebles mejoraran su categoría al grado que
75% de los hoteles son de cinco estrellas, gran turismo o categoría
especial.
La estrategia estatal y municipal es posicionarlo como un destino
premium, visitado cada vez más por viajeros sofisticados que generen
más divisas.
Para eso, una de las acciones es la nueva campaña de promoción que lo muestra como un destino "profundamente único".
Aunque autoridades y empresarios involucrados con el desarrollo de este
centro vacacional, no lo reconozcan, el talón de Aquiles de Cancún
siguen siendo sus playas, que se fueron dañando desde el huracán
Gilberto hasta Wilma.
Mientras en el discurso se enuncia la urgencia de la recuperación y el
mantenimiento de al menos 1.2 kilómetros de zonas frágiles o con menos
terreno de playa, otros destinos del Caribe continúan en boga y siguen
atrayendo cada vez a más viajeros.
La fuerza del destino
Cancún no tiene comparación. Posee 146 hoteles con el mejor porcentaje de calidad turística en Latinoamérica.
Cuenta con alrededor de 453 restaurantes, 12 centros comerciales y 13 campos de golf.
Año con año atrae una importante cantidad de divisas, en 2007 consiguió
3 mil 73 millones de dólares. Además contribuye con 32% de las divisas
turísticas que ingresan a México y participa en forma sustancial en el
PIB de Quintana Roo.