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Beijing y Shangai: el arte de comprar

China podría ser un paraíso del shopping, pese a los kilómetros que nos separan
Beijing y Shangai: el arte de comprarBeijing y Shangai: el arte de comprar
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LA NACIÓN/GDA
El Universal

Lunes 21 de abril de 2008

BEIJING.— En tiempo de un peso devaluado, China podría postularse perfectamente para ser la sucesora de Miami como paraíso de las compras para los golpeados bolsillos argentinos. Si bien las más de 14 horas de viaje en avión que hay que hacer partiendo de Tijuana (en viaje directo desde el 27 de mayo), son capaces de desalentar al más adicto al shopping (a las compras), ciudades como Shangai y Beijing ofrecen el atractivo de comprar barato.

Básicamente, en China existen tres tipos de comercios que se diferencian no sólo por los precios y la calidad de los productos que ofrecen, sino también por el público al que están dirigidos.

Un primer grupo son las tiendas oficiales de las grandes marcas internacionales que trabajan con los mismos precios que en Europa o Estados Unidos, y que generalmente se encuentran en los grandes shopping centers y las calles comerciales más importantes de la ciudad.

Otro grupo lo constituyen los comercios de marcas y productos chinos dirigidos al público local, que por lo común están agrupados en arterias comerciales menos glamorosas y en zonas alejadas del centro de la ciudad.

Piratería para extranjeros

Por último se encuentran los negocios que trabajan con artículos falsificados, copias e imitaciones de las grandes marcas, que en muchos casos constituyen el principal atractivo para los consumidores extranjeros. La leyenda que circula entre los compradores de todo el mundo es que los productos que se venden a precios casi irrisorios en estos comercios —como una cartera de una primerísima marca italiana a unos mil o el último modelo de las zapatillas más caras a 700 pesos— en realidad son los mismos que después se comercializan en los shoppings de Europa o EU por un valor diez o 20 veces mayor, ya que todos se fabrican en China. La diferencia es porque las plantas chinas que trabajan para las grandes marcas internacionales desvian parte de la producción al mercado interno. Sin embargo, para alcanzar una buena negociación es clave atenerse a una serie de consejos.

El regateo, indispensable

Generalmente, los productos no tienen precio y cuando se le pregunta al vendedor, la cifra inicial es muchísimo más alta que la que se puede obtener tras una negociación. La mejor regla es tomar el número que pide de entrada el vendedor y dividirlo por seis para, a partir de esa base, ponerse a negociar, pero aceptando muy pequeñas alzas. La clave es perderle el miedo al regateo y apenas moverse de la primera oferta. Todas las negociaciones se hacen en la moneda local, el yuan, que cotiza en torno de los 7.2 yuan por dólar.


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